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Estado vs. Crimen Organizado: El vacío de poder que llenan los juguetes en Guerrero

GENERAL HELIODORO CASTILLO, Guerrero. – La reciente caravana navideña organizada por el grupo criminal conocido como “Los Tlacos” en la comunidad de Tlacotepec no es solo un evento viral de redes sociales; es el síntoma de una profunda fractura social y política en la sierra de Guerrero. El desfile, captado en video el pasado 21 de diciembre, mostró camionetas de lujo adornadas con motivos festivos y tripuladas por hombres con armas largas repartiendo dulces y juguetes ante la mirada de la población local.

La postura oficial: Inteligencia sobre confrontación

Ante la difusión de estas imágenes, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, informó que el Gabinete de Seguridad federal ha intervenido de manera inmediata en el caso. La mandataria explicó que la estrategia actual prioriza evitar enfrentamientos directos en momentos donde la presencia de civiles y familias es alta, con el fin de proteger la integridad de personas ajenas al conflicto.

Sin embargo, Sheinbaum destacó que la presencia de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Secretaría de Marina (Semar) es permanente en la región, y que se actúa mediante investigaciones y operativos posteriores para capturar a los responsables sin generar daños colaterales.

El análisis: ¿Quién llena los vacíos?

Este incidente pone sobre la mesa un debate incómodo pero necesario sobre la gobernabilidad en México. El hecho de que una organización delictiva reemplace las funciones del Estado —proveyendo desde seguridad (bajo su propia ley) hasta festividades— revela tres niveles de responsabilidad que hoy parecen desdibujados:

  • El Estado y su ausencia operativa: Aunque se mencione la presencia de fuerzas federales, el control territorial que permite un desfile armado sin interrupciones inmediatas cuestiona la eficacia de la estrategia preventiva.
  • La base social y la normalización: La aceptación de estos regalos por parte de la población civil plantea una interrogante ética. ¿Es la carencia económica la que obliga a recibir el apoyo del crimen, o se trata de una normalización de la violencia donde el victimario se convierte en benefactor?.
  • La estrategia criminal: Grupos como “Los Tlacos” utilizan estas acciones como una herramienta de propaganda y arraigo social para blindarse contra la acción gubernamental, utilizando a la ciudadanía como un escudo humano moral.

Mientras las investigaciones avanzan y la inteligencia federal intenta desarticular a estos grupos en disputa —quienes también sostienen una guerra territorial con La Familia Michoacana—, la imagen de niños recibiendo juguetes de manos armadas permanece como un crudo recordatorio de la deuda histórica de paz en la sierra guerrerense.