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¿Invitado de honor o cliente de ocasión? La verdad tras la foto de Salinas Pliego en la cena de Donald Trump

CIUDAD DE MÉXICO – En las últimas horas, las redes sociales del empresario Ricardo Salinas Pliego han estallado con el anuncio de su asistencia a la exclusiva cena de Navidad en la Casa Blanca, invitado —según su versión— por el propio presidente Donald Trump y la Primera Dama. Sin embargo, tras el brillo de las luces y el protocolo diplomático, ha surgido información que pone en duda la “amistad” entre el magnate mexicano y el líder estadounidense.

La Versión Oficial: “Diplomacia Empresarial”}

Salinas Pliego presumió su asistencia al evento destacando la importancia de la relación bilateral entre México y Estados Unidos. En diversas intervenciones, el dueño de TV Azteca subrayó que este tipo de encuentros son vitales para el futuro económico de la región, posicionándose como un interlocutor clave entre el empresariado mexicano y la próxima administración de Trump.

La Realidad: Un boleto de 100 mil dólares

Fuentes cercanas al entorno de Mar-a-Lago han revelado una realidad menos “exclusiva”: Salinas Pliego no fue invitado directamente por Trump. Según los reportes, el empresario mexicano habría desembolsado la cantidad de $100,000 dólares por un boleto para asegurar su lugar en el evento.

La mecánica detrás de esta “invitación” es un negocio bien conocido en los círculos de Florida:

  • Socios comisionistas: El exclusivo club de Mar-a-Lago tiene aproximadamente 850 invitados a estos eventos. Los socios reciben boletos como parte de sus beneficios y muchos optan por venderlos al mejor postor.
  • El precio de la foto: El pago de los 100 mil dólares no solo garantiza la cena, sino que incluye el paquete de “photo opportunity” con el presidente electo.
  • Desconocidos: Trascendió que, a pesar de la importancia de Salinas en México, Donald Trump no lo conoce personalmente ni lo identifica como un aliado cercano, tratándolo como a cualquier otro asistente que pagó su entrada al evento.

¿Estrategia para Twitter o peso político?

Críticos y analistas sugieren que este movimiento es una estrategia de relaciones públicas diseñada para “hacer ruido” en sus redes sociales y proyectar una imagen de influencia política que, en el fondo, le costó una millonada. Mientras Salinas habla de tratados y economía, la realidad apunta a que se trató de una transacción comercial para obtener la preciada fotografía que más tarde usará para confrontar a sus detractores en X (antes Twitter).

Al final, la pregunta queda en el aire: ¿Es Salinas Pliego un puente real con EE. UU. o simplemente un fan con los recursos suficientes para comprar una silla en la mesa de Trump?